lunes, 23 de diciembre de 2013

Revista Mexicana de Ciencias Politicas y Sociales UNAM. Video sobre la ciudad Universitaria de la UNAM y link para ingresar al Museo Antropologico de Mexico.

Revista Mexicana de Ciencias Politicas y Sociales 
de la UNAM. Universidad Nacional Autonoma de Mexico.
Un video sobre la ciudad universitaria de la UNAM y un link para ingresar al Museo Nacional de Antropologia e Historia de Mexico.

Link de la revista : http://www.revistas.unam.mx/index.php/rmspys


Ciudad Universitaria Patrimonio Cultural de la Humanidad - UNAM




Museo Nacional de Antropologia de Mexico

www.mna.inah.gob.mx/index.html



viernes, 22 de noviembre de 2013

LA CIENCIA POLITICA EN COLOMBIA : ¿ una disciplina en institucionalizacion ?

Colciencias, la Asociacion Colombiana de Ciencia Politica y la Universidad Eafit de Medellin, han publicado el libro : "  La Ciencia Politica en Colombia : ¿ una disciplina en institucionalizacion ? ", cuyo editor es Santiago Leyva Botero.

Para ir al libro, ud puede ingresar al Link :

es.scribd.com/doc/174510697/ciencia-politica-en-colombia-santiago-leyva-botero


sábado, 2 de noviembre de 2013

DEBATE. La investigacion universitaria en Colombia


DEBATE. La investigacion universitaria en Colombia

¿Ciencias inútiles?
Por: JORGE ORLANDO MELO
13 de Marzo del 2013

Como el desarrollo científico ha sido en otras partes causa del crecimiento, el país ha estimulado la investigación científica en las universidades, pero es una ciencia que tiene poco que ver con la realidad del país.
Jorge Orlando Melo

El desarrollo económico del mundo, desde el siglo XVIII, se debe en gran parte al avance de la ciencia y la tecnología. En los países que vivieron la Revolución Industrial, la relación entre investigación científica y técnica fue muy estrecha, aunque cambió poco a poco. Las innovaciones prácticas las hacían los artesanos hábiles, pero en el último siglo la ciencia ha sido el motor fundamental: los grandes descubrimientos de la física o la química son los que transforman todos los días la producción.

Colombia tuvo, hasta mediados del siglo XX, la obsesión de los "conocimientos útiles", que resultaron, más que de los sabios, de artesanos imaginativos. No eran muchos, pero inventaron o adaptaron pequeñas máquinas, usadas en las industrias locales. La lista de patentes que publicó el sociólogo Alberto Mayor es una divertida mezcla de invenciones fantasiosas y prácticos inventos. Algunos aficionados eran muy creativos, aunque la debilidad de la economía local limitó su impacto. Gonzalo Mejía inventó, hacia 1913, un hidroplano mejor que lo que había en el mundo en ese momento: en 1916 este bote de motor de avión avanzaba a más de 50 km por hora por el río Magdalena. Carlos de la Cuesta patentó en 1894 en Medellín "un tranvía de cables para transporte aéreo", es decir, el metrocable: ¡un hombre innovador para una ciudad innovadora! Fueron años de fervor industrial y técnico, de muchos inventos y aplicaciones reales.

En los años recientes, el avance del país se ha apoyado en lo que descubren otros: las drogas, los abonos, las máquinas, los teléfonos y tabletas con los que hablamos han sido inventados fuera. Nos aprovechamos, como buenos parásitos, de la ciencia y la técnica universal, sin tener que gastar en desarrollarla, pero al mismo tiempo sin adaptarla para lograr resultados óptimos.

Como el desarrollo científico ha sido en otras partes causa del crecimiento, el país ha estimulado la investigación científica en las universidades, pero es una ciencia que tiene poco que ver con la realidad del país. Suponemos que sirve para el desarrollo, pero no lo sabemos.

Ahora, por principio, las universidades han puesto la investigación científica como parte de su "misión" y su "visión", y han definido medidas para calificar sus aportes. Estas mediciones, como la ciencia que practicamos, tiene que ver poco con los problemas del país (con excepción de áreas como la economía o las ciencias sociales, que aplican modelos externos a situaciones locales, o la zoología y la botánica, que describen nuestra naturaleza), cuentan ante todo gestos y movimientos: es un registro notarial de artículos, patentes o grupos de investigadores, pero sin que se sepa si lo que se publica o investiga sirve para algo, si hemos aportado nuevos conocimientos a la ciencia, si algo patentado funcionó.

viernes, 6 de septiembre de 2013

LA PARTICIPACION CIUDADANA EN MEDELLIN Y EXPERIENCIAS DE PARTICIPACION CIUDADANA EN MUNICIPIOS DE ANTIOQUIA ( Dos articulos )



LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN MEDELLÍN, UNA REFLEXIÓN A MANERA DE BALANCE[1]

Yulieth Carvajal Londoño
Corporación Región
Versión : Junio 28 de 2011


EL CONTEXTO HISTÓRICO DE MEDELLÍN DESDE 1980 Y LOS ANTECEDENTES DE LA PARTICIPACIÓN EN ESTE TIEMPO:[2]

La historia reciente del país recuerda la década de los 80 como el tiempo en el que se agudizó la violencia en todo el territorio nacional. Medellín fue una de las ciudades en la que esta condición se vivió con más fuerza, a raíz del surgimiento y la consolidación de fenómenos como el narcotráfico, los grupos armados y las mafias ilegales. “El auge del cartel de Medellín fue un factor determinante en la transformación del panorama de la criminalidad urbana, pues propició la emergencia de nuevos actores de violencia, sicarios y bandas, y la generalización de las muertes violentas, factor que consagra pronto a Medellín como la ciudad más violenta del mundo” (Jaramillo y otros, 1998. P. 47).

Las lógicas del narcotráfico y las violencias asociadas se instalaron en la economía local, en las prácticas sociales y culturales, e incluso en sectores de la clase política, algunas instancias del Estado y la gestión pública. La situación llegó a ser tan compleja, que en 1989 la ciudad fue declarada en emergencia social a raíz de los más de 45.000 jóvenes que habían sido asesinados. En este mismo año “era ya evidente la infiltración de los narcotraficantes que, por medio de la financiación de campañas electorales y las relaciones de amistad o soborno con políticos influyentes, habían logrado conformar en el Congreso de la República, en especial, poderosas camarillas para promover la no extradición” (Fernández, 2002. P. 220).

La hegemonía de la violencia y la ilegalidad tuvo como correlato la precarización de las condiciones de vida de un significativo porcentaje de pobladores de la ciudad. La acción del Estado, además de ineficiente e insuficiente, no lograba llegar a todos los territorios y grupos poblacionales, algunos de los cuales encontraron en los actores criminales, por conveniencia o por presión, la autoridad que garantizaba efímeras formas de subsistencia. A pesar de la condición de Medellín como ciudad industrial y el protagonismo que esto le daba en la economía del país, era evidente la insatisfacción de necesidades básicas fundamentales y la negación de derechos sociales, económicos y culturales de un importante número de sus habitantes, aspecto que abarcaba desde la dificultad para tramitar necesidades fundamentales en alimentación, salud y vestido, hasta la restricción en derechos como la participación y el disfrute de la ciudad. El resultado: se profundizaron las violencias, se elevaron los altos índices de corrupción y clientelismo en la clase política dirigente y se agudizaron los profundos niveles de pobreza.

A pesar del adverso contexto y tal como venía sucediendo en varias ciudades del país, en Medellín también se impulsaron diferentes iniciativas sociales y comunitarias que se venían gestando desde los movimientos cívicos y comunitarios de los 70, con prácticas organizativas, de participación y procesos populares reivindicativos de derechos como la educación, la salud y los equipamientos colectivos; fueron memorables en la ciudad las luchas de los comités cívicos barriales por la construcción de escuelas y la ampliación de la planta docente, contra el transporte sin subsidio y por la prestación de servicios públicos domiciliarios de agua y energía.

Es precisamente en los 80 cuando en el país, en el marco del proceso de modernización y transformación del Estado y la consiguiente apuesta por la democratización de la nación, comienza el proceso de institucionalización de la participación ciudadana. Para Medellín, la puerta de entrada en esta institucionalización, que fue la reglamentación de la elección popular de alcaldes, tuvo como correlato el aumento de las organizaciones sociales y comunitarias y la persistencia de estas y otros procesos sociales en plantear alternativas a la conflictiva vida social y elementos de concreción efectiva de la participación. Las posibilidades que esta elección popular de alcaldes  brindaba, era la ampliación de la baraja política y el apalancamiento de nuevas ofertas en cuanto a candidatos y mandatarios municipales, dando luces diferentes al ostracismo en que había caído el sistema representativo, empeñado en el bipartidismo tradicional.

Los 90 aparecen con tintes de optimismo tanto en el país como en la ciudad. La Constitución de 1991 se establece como un nuevo pacto político fundamentado en el Estado Social de Derecho, definiendo la participación como un principio constitutivo y como una función del Estado colombiano y proponiendo orientar el desarrollo de las regiones sobre los preceptos de la refundación de lo local, la planeación y la descentralización, asignando un rol protagónico a los municipios como entidad territorial determinante de la vida social, política y económica y al ciudadano como sujeto protagonista del devenir público.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Conversatorio con los Profesores Marcelo Sanchez Oro - Sanchez de la Universidad de Extremadura y el profesor Juan Carlos Monedero de la Universidad Complutense de Madrid.


Informacion :

El conversatorio estaba programado para el dia jueves 29 de Agosto de 2.013 y, lamentablemente no se pudo llevar a cabo, debido a la realizacion de las marchas de protesta en la ciudad, relacionadas con el paro agrario nacional y los problemas de movilidad que se presentaron durante el dia.

Se hace la invitacion a todos los miembros de Gecipap, para que ingresen a estas dos o tres direcciones electronicas :

a) La que está referida al grupo de Desarrollo Local y Sostenible de la Universidad de Extremadura, España,  DELSOS, que dirige el profesor Marcelo Sanchez Oro - Sanchez, quien a su vez es el presidente de la Asociacion de Ciencias Sociales de Extremadura ( Acise )

Seguir esta ruta :

www.unex.es/ ( digitar en Google )

Ir luego a la pestaña : " Investigacion " y despues buscar en : Grupos de Investigacion, el que corresponda a Grupo de Desarrollo Local y Sostenible.  DELSOS.

Tambien puede digitar en Google :

www.unex.es/investigacion/grupos/desrural

b ) La pagina personal del profesor Juan Carlos Monedero de la Universidad Complutense de Madrid.

Digitar en Google :

http://www.juancarlosmonedero.org

NOTA : La conferencia del profesor Marcelo Sanchez Oro Sanchez, dictada en el segundo encuentro de los miembros de la Red Redcipap, del martes 27 de Agosto de 2.013, se incluirá en la pagina Web de Redcipap, puesto que fue organizada desde alli.

miércoles, 21 de agosto de 2013

LA EDUCACION PUBLICA : UN DERECHO SOCIAL DE CIUDADANIA


 
Por Victor Perez Vera. Rector Universidad de Chile


LA EDUCACIÓN PÚBLICA: UN DERECHO SOCIAL DE CIUDADANÍA
Discurso para la Inauguración del Año Académico 2013
Víctor Pérez Vera, Rector Universidad de Chile

1.- Ser estudiante del siglo XXI en la Universidad de Chile.
La ceremonia que hoy día realizamos tiene dos sentidos profundos, por un lado el acoger y dar la bienvenida a las y los estudiantes que, a partir de este 2013, pasan a formar  parte de nuestra comunidad académica y junto a ello asumen una identidad que los marcará durante todas sus vidas. Por el otro, inaugurar un nuevo año académico, y con ello la puesta en marcha de las actividades de docencia superior, investigación, creación y extensión que nos son comunes y por las cuales nos desarrollamos y nos proyectamos en la vida nacional.
Les damos la bienvenida con el orgullo de ser la universidad número 1 en el país cualquiera que sea el indicador de productividad académica que se utilice; ubicada en el número 10 en Latinoamérica, número 23 a nivel Iberoamericano, y 421 a nivel mundial, según el ranking internacional SCimago que sólo considera la productividad en investigación.
Ser una o un alumno de la Universidad de Chile en el siglo XXI constituye, a mi modo de ver, un desafío y una esperanza.
En el primer caso, es enfrentarse a una institución educativa que lucha por su excelencia en medio de condiciones adversas; una excelencia que se construye, justamente en la interacción dialógica entre académicos y académicas y estudiantes en vistas a producir el conocimiento. Pero es un reto, asimismo, para los jóvenes que también debaten su identidad entre un modelo social que concibe a los sujetos como clientes y consumidores, y las impugnaciones contra ese modo de autocomprenderse. También se encuentran en la disyuntiva de asumirse como personas que se incorporan a una Universidad pública con historia, en un momento social en que la historia, precisamente ella, comienza a borrarse de los discursos para dar paso a la inmediatez de lo desechable, de lo "nuevo" como valor más que cultural, de mercado. Por otro lado, los y las estudiantes de la Universidad de Chile del siglo XXI han nacido en medio de cambios en las tecnologías de la comunicación humana y en una creciente sociedad del conocimiento, aunque en Chile distribuidas desigualmente. Han crecido en un Chile que superó una dictadura y comenzó un proceso democratizador de las relaciones sociales y de las instituciones, pero que al mismo tiempo profundizó un proyecto neoliberal en lo económico que ha naturalizado las brechas entre ricos y pobres, y junto a ello una lógica que deriva en concebir las iniquidades como parte inevitable del sistema de desarrollo.
A la esperanza que representan, y han representado en el tiempo, los jóvenes para nuestra comunidad, la Universidad de Chile del siglo XXI responde con un significado contemporáneo al habitar el mundo de manera humana, digna y equitativa. Ello supone una lectura crítica, fundada y propositiva a los cambios sociales. La inclusión de las diferencias de género, étnicas, generacionales, entre otras desatan las viejas amarras de las concepciones conservadoras del mundo; las migraciones, los impactos al medio ambiente de las políticas energéticas, la urgente necesidad de igualdad, entre otros fenómenos demandan respuestas desde una visión de las cosas cuyo horizonte sea el respeto y la participación de lo distinto en lo universal, de una ética que promueva el bien común, la congregación en vez de la soledad personal como refugio a la desintegración de los viejos lazos que nos han tornado en humanos. 
Esta es la Universidad de Chile que hoy da la bienvenida a sus nuevos y nuevas estudiantes. 
2.- La educación pública: un derecho social de ciudadanía.
Los chilenos y chilenas nos encontramos hoy discutiendo, como no lo hemos hecho en al menos dos décadas, cómo queremos que nuestro país sea en el futuro, cuál es el Chile que queremos dejarle a nuestros hijos. 
En la superficie, lo que está en discusión es el problema de la educación pública. Pero en realidad, el problema de la educación pública es el problema de lo público de la educación, y el problema de lo público de la educación es en realidad la cuestión de cuál es la relevancia de lo público a secas.
Cuando lo que se discute es la educación escolar, el problema de la educación pública es su progresiva decadencia. Esta decadencia es un fenómeno observable desde hace ya varios años y tiene dos dimensiones.
Una cuantitativa: la educación pública (municipal), en lo que a números se refiere, está en caída libre, y 2010 fue el primer año en el que la matrícula de primero básico en la educación municipal fue menor a la de la educación particular subvencionada.