lunes, 6 de julio de 2015

Sobre Norberto Bobbio: Estado de derecho y democracia. Richard Bellamy

Richard Bellamy, destaca un tema central del pensamiento de Bobbio, la interconexión entre derecho y política. Él consideraba el derecho como un artefacto humano, institucional. A mi entender, este reconocimiento del carácter artificial del derecho explica en gran parte la fascinación que Hobbes le inspiró durante toda su vida. Ahora bien, Bobbio no llegó a afrontar las plenas consecuencias del desafío hobbesiano. Siempre cedió a las tentaciones de una inclinación naturalista o kantiana a otorgar primacía sobre la política a un derecho preexistente. Pero si el desafío de Hobbes es sólido, éste no puede ser el caso. El desafío sólo lo podemos vencer si consideramos el derecho como el resultado de algún tipo de política democrática. En cuyo caso, las reglas del juego democrático deben ser consideradas como intrínsecas a una sociedad y a una praxis democrática más que como normas legales o constitucionales preexistentes.
Link para ver el artículo Norberto Bobbio: Estado de Derecho y Democracia

martes, 16 de junio de 2015

MARIA TERESA URIBE


5 de junio de 2015
La profe María Teresa Uribe, una intelectual imprescindible
Sus análisis y reflexiones son estudiados en todo el país. A los 75 años, su mente sigue intacta.
Foto: Guillermo Ossa / EL TIEMPO
Para María Teresa, "en el posconflicto (los colombianos) tendremos que resolver cómo volver a convivir sin matarnos".

No es mediática. Su vida ha transcurrido de espaldas a los reflectores. Lo suyo ha sido la investigación, la lectura, la escritura de libros, ensayos, artículos. María Teresa Uribe de Hincapié le ha dado cara a la reflexión en grupos pequeños, a la conversación alrededor de un tinto y en las aulas de clase en la Universidad de Antioquia, en donde permaneció, feliz, desde 1973 hasta el 2007.

Estas actividades intelectuales propias de la profe, no ‘maestra’ y ni siquiera ‘profesora’, como le gusta que se la nombre, han trascendido la frontera de Antioquia. Su obra es estudiada en todo el país y referenciada en cientos de trabajos de académicos consagrados y de estudiantes de doctorados y maestrías.

Para la médica, investigadora y feminista Luz Helena Sánchez, los aportes de la, toda la vida, irreverente María Teresa Uribe son muchos, pero los resume en “la construcción de una voz con la que se ha innovado el análisis de las ciencias sociales”.


Muestra de su creatividad la constituye el ensayo ‘Estructura social de Medellín en la segunda mitad del siglo XIX’, publicado en el libro Historias de Medellín, 1996, que escribió a partir del relato de la gran procesión que se hizo el 24 de noviembre de 1875, en la celebración del segundo centenario de su fundación.
La socióloga describe, en el estricto orden en que desfilaron, a los participantes y se ocupa, también, de los que no fueron nombrados, y caracteriza a la sociedad antioqueña y su desarrollo.

“No es de extrañar que el comercio y la minería fuesen los estamentos o sectores sociales mejor representados y más destacados en la procesión cívica, pues también lo eran en la realidad social de la ciudad. El comercio fue, sin lugar a dudas, el eje estructurante de la vida medellinense del siglo XIX, lo que marcó su ethos sociocultural y los referentes colectivos de identidad. Su importancia social estaba dada por la capacidad de articular otras actividades económicas como la minería y la agricultura, y por haber constituido la trama sobre la cual se desarrollaron las funciones del crédito, la banca, el transporte y lo seguros. Esa noción era clara y evidente para los medellinenses y, por eso, bajo la divisa y las banderas del comercio, desfilaron los representantes de todas las actividades económicas afines…

“Llama la atención que un estamento tan importante para un pueblo mercantil, como los arrieros y los cargueros o silleteros, casi todos residentes en Aguacatal y El Poblado, estuviesen excluidos del evento; más si se tiene en cuenta lo que ha significado para las generaciones posteriores los mitos del arriero y del silletero. Pero en la época no se les otorgaba ningún reconocimiento, aunque en muchas oportunidades actuaron como gremio para reclamar a la administración del estado regional la disminución del peaje por el mal estado de las vías.


martes, 2 de junio de 2015

LA ACADEMIA : DE DESTITUYENTE A CONSTITUYENTE UNIVERSITARIA.



Por : Albeiro Pulgarin. Profesor Universidad Nacional de Colombia 
Miembro Grupo Gecipap


LA ACADEMIA: DE DESTITUYENTE  A
CONSTITUYENTE UNIVERSITARIA
I N D I C E
I.QUE ES UNA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE
A. APROXIMACIÓN TEORICA E HISTÓRICA DEL PORQUE SE JUSTIFICA
B.PARA QUE SE CONVOCA
II.PRECEDENTES TEORICOS DE UNA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE
A.    EL  MOMENTO LOGICO JURIDICO CONSTITUYENTE Y SUS DIFERENCIAS CON EL JURIDICO POSITIVO CONSTITUIDO
1. La dinámica y composición del momento lógico jurídico
a. Su historicidad
1) La contradicción entre la jerarquía del orden jurídico y la hegemonía económica liberal
2) La presencia de esa contradicción al interior de Colombia
3) Los factores reales de poder constituidos vs. factores reales de poder constituyente
b. El sujeto y habitante colombiano, entre la ideología y la filosofía
1) Papel de la cibernética y la cibercultura
2) Función de la academia
c. El objetivo del momento lógico jurídico:
1) El control de constitucionalidad
2) La defensa de la normatividad filosófica y la reforma de lo arcaico
B.    LA FUNCIÓN CONSTITUYENTE Y SUS PRESUPUESTOS
1.     Frente a la constitución en sentido material tanto amplio como estricto
2.     Frente a la constitución en sentido formal
III.EL ESTADO SOCIAL DE DERECHO COMO PARADIGMA DEL ACTUAL PROCESO CONSTITUYENTE
A.    Diferencias con sus antagónicos estados de excepción
B.    Semejanzas con otros regímenes de constitucionalidad
IV.ESTRUCTURA MATERIAL Y ORGANICA DEL ESTADO SOCIAL DE DERECHO COMO OBJETIVO DEL PODER CONSTITUYENTE PRIMARIO
A.    Sobre las tres categorías del poder: críptico, político y público
B.    La normatividad vigente permisible de poder críptico, abstracto o autárquico
C.    La normatividad justa y válida en la actual constitución.
D.    La normatividad a defender en el proceso constituyente contemporáneo
1.     Su fundamento filosófico: El neoiusnaturalismo, el neoiuspositivismo y la dialéctica integracionista
2.     Su institucionalidad: Orígen popular de las ramas del poder, separación de poderes, opinión pública libre, competencia restrictiva, pluripartidismo, control de constitucionalidad, la constitución, independencia de los jueces
3.     La jerarquización del orden jurídico
a.   La primacía del orden jurídico internacional de los               derechos humanos y el derecho internacional humanitario
b. La prevalencia de la constitución en el orden jurídico interno
 4. La legitimidad y eficacia
a. La participación democrática
b. La sociedad civil
c. El contrato social
d. Los derechos humanos
e. El constitucionalismo
f. El poder constituyente
V.LA GUERRA Y LA PAZ: SECULAR CONTRADICCION DE LA HUMANIDAD
A.    Los puntos de vista de análisis de la guerra
1.     Histórico
2.     Desde el derecho
B.    El hilo conductor de la tendencia bélica de lo individual a lo colectivo
C.    La paz desde el sujeto hacia la familia, la sociedad y el estado
1.     La fuerza vinculante entre los factores reales de poder en conflicto
2.     La paz la guerra y el tiempo
3.     El testimonio antropológico que visibiliza la igualdad

jueves, 21 de mayo de 2015

ENTREVISTA A RODOLFO LLINÁS.


03 mayo 2014

"Colombia es una cenicienta que quiere ir al baile de los países desarrollados"

Rodolfo Llinás, uno de los científicos más importantes del país, critica un sistema educativo que no respeta a los niños y no les enseña lo que necesitan. 
"Colombia es una cenicienta que quiere ir al baile de los países desarrollados". Rodolfo Llinás estuvo en la Cumbre Líderes por la Educación, en Bogotá, y presentó su visión, profundamente crítica, sobre el estado de la educación en Colombia.

SEMANA: Usted lleva 52 años fuera de Colombia, pero nunca ha faltado a una cumbre como la que se realizó esta semana para hablar de educación. ¿Por qué?

RODOLFO LLINÁS: Es muy sencillo, es mi patria. La recuerdo con enorme cariño. La patria es como la primera novia que uno tiene: totalmente inolvidable.

SEMANA: ¿Y entonces por qué se fue? 

R. LL: Porque no había posibilidades en Colombia.

SEMANA: ¿Posibilidades para hacer qué?

R. LL: Para la ciencia, que era lo que yo quería hacer.

SEMANA: ¿Y cree que hoy, 52 años después, sí hay esas posibilidades?

R. LL: No. Hay muy pocas. Mucha de la gente que va a especializarse y regresa tiene que devolverse porque en Colombia no hay posibilidades. Otros acaban teniendo un trabajo en el que no practican lo que estudiaron y muchos terminan de políticos o haciendo otras cosas. ¿Imagínese uno de físico qué puede hacer aquí?

SEMANA: ¿Cómo lee a un país que no valora la ciencia ni a sus científicos?

R. LL: Es un país que está retrasado intelectualmente. Un país no valora la ciencia porque nadie les ha enseñado  a sus ciudadanos su valor. Y si los dirigentes no lo entienden es porque no les interesa. A muchos lo único que les importa es tener dinero, tener viejas, tener poder.

SEMANA: Usted viene en un momento muy importante para este debate. Muchos dicen que la educación en Colombia está en crisis. ¿Qué piensa?

R. LL: Yo creo que no hay ninguna crisis. Una crisis ocurre cuando algo malo pasa. Pero cuando es crónico ya no es crisis. Es simplemente el estado triste de Colombia. Cuando hicimos la reunión de los sabios yo dije: “Colombia es una Cenicienta que quisiera ir al baile de los países desarrollados”.

SEMANA: ¿Qué quería decir con eso?

R. LL: Cualquier otro grupo humano daría lo que fuera por tener la tierra colombiana. ¿Se imagina? Con dos océanos, con agua dulce, con todo prácticamente… La vida en Colombia es demasiado fácil. No hay invierno, la gente no se muere de desnutrición. Hay una frase en inglés que describe eso “Such is life in the tropics” (“Así es la vida en el Trópico”). Por eso yo siempre he dicho que Colombia tiene mejor tierra que gente.

SEMANA: Esa es una frase muy cruda.

R. LL: No lo es. Colombia tiene una posición fantástica en el globo terráqueo. Pero la gente que vive ahí, precisamente porque vive en un lugar fantástico, no tiene que competir para vivir. Salen y se comen su plato de comida sin problema. Entonces la gente cree que la vida es para gozar.

SEMANA: ¿Y si no es para gozarla, para qué es?

R. LL: No es para gozarla, es para pensar, que es una manera más sofisticada de gozar. Es decir, a mí me parece sumamente interesante que la gente quiera, como me decía un amigo, es “rumbear todo el tiempo”. ¡Qué cosa tan aburrida! No podemos pasárnosla de cha, cha, cha hasta la muerte.

SEMANA: ¿Y usted por qué cree que queremos solo vivir para rumbear?

R. LL: Porque no hay educación.

SEMANA: Se cumplen 20 años de esa Misión de Sabios que reunió a los más importantes intelectuales, incluido Gabriel García Márquez, del país a hablar de educación. ¿Qué balance tiene de ese esfuerzo?

R. LL: Hicimos gran cantidad de libros, yo escribí uno que se llama El Reto. Llegamos a toda clase de conclusiones que nunca nadie leyó. Se habló de que se invirtiera en ciencia y tecnología por lo menos el 1 por ciento del PIB y que lo deseable era que fuera más. Hoy esa inversión no alcanza a ser ni el 1 por ciento que deseábamos en esa época.

SEMANA: ¿Qué más siente que falta por hacer?

R. LL: Primero hay que reconocer la importancia de la educación. Colombia no será nada hasta que no eduque su gente. El problema siempre ha sido que no se optimiza a los individuos, no se les da la posibilidad de llegar a lo mejor que pueden ser. Eso solo se logra con educación pues al fin y al cabo esta se trata simplemente de optimizar las capacidades cerebrales. ¿Cómo hacemos para optimizar? Hay que trabajar más porque la gente entienda, que la gente sepa algo. El saber es simplemente poder poner en contexto lo que uno sabe.

SEMANA: Usted ha dicho que la educación es tan necesaria como el agua…

R. LL: Sí. La educación más que importante es esencial. Si no se le da al cerebro la capacidad de optimizar seremos individuos de segunda clase que no alcanzamos todo lo que podíamos ser. La ventaja de la educación es que si se hace bien mejora la calidad del individuo, por eso digo que es como el agua o una buena comida.

SEMANA: ¿Cree que los niños y niñas colombianos tienen hoy un buen menú en ese sentido?

R. LL: El problema con los niños es que no los quieren, no los respetan y no les ponen atención. Los niños sí saben lo que quieren, pero esto es muy distinto a lo que les dan en la escuela. Entonces hay rebeldía intelectual, no aprenden, se jartan. Se requiere una postura diferente del sistema de educación que entienda que los niños son seres pensantes y sumamente inteligentes. Hay que saber qué es lo que les gusta, porque lo que les gusta es lo que saben hacer mejor.

SEMANA: Si tuviera que hacer un diagnóstico de los problemas de la educación en Colombia, ¿cuáles serían sus conclusiones?

R. LL: Para mí el problema es de la metodología y de la estructura de los profesores. Los profesores quieren tener una posición no de guía, sino de maestros en donde solamente ellos mandan. Son ellos quienes les dicen a los niños qué tienen que aprender y si pasan o no pasan. Así es imposible. No son instructores, sino personas que quieren tener poder, poder de rajar y de expulsar de la escuela.

SEMANA: ¿Y la metodología?

R. LL: Es muy sencillo. Tiene que ver con los cursos y las cosas que se enseñan: geografía sin historia, matemáticas sin geografía. Se enseñan cosas por separado. ¿De dónde sale la geometría si no hay un contexto histórico? Lo único que importa es saberse las propiedades de los triángulos para obtener una nota.

SEMANA: ¿Cómo debería ser entonces?

R. LL: ¿Para qué sirven los triángulos? Por ejemplo, los mayas, los aztecas, los egipcios hicieron pirámides. Si las miramos encontramos que están preciosamente organizadas con respecto al universo. ¿Cómo hicieron para construir eso? Se requieren tres cosas: las líneas rectas, una piola y un peso. Nada más. Entonces para esas culturas la geometría era una herramienta para hacer agricultura. Cuando uno entiende así, todo es muy diferente. La escuela enseña la ubicación de los ríos, pero jamás explica la importancia del agua. Somos un baúl repleto de contenidos, pero vacío de contexto. De ahí nuestra dificultad para aplicar el conocimiento en la realidad.

lunes, 11 de mayo de 2015

SLAVOJ ZIZEK.

Ideas
 26/05/14

Žižek: Comienza una era de peligro, con varias potencias

Según Zizek, la era estadounidense terminó y ahora existen múltiples centros de capitalismo global que conviven en tensión. “Cayó el Muro pero surgen muros por todas partes”, sostiene.

Conocer a una sociedad no es conocer sólo sus reglas explícitas. También hay que saber cómo aplicarlas: cuándo utilizarlas, cuándo violarlas, cuándo desechar una alternativa, y cuando en realidad estamos obligados a hacer algo pero tenemos que fingir que lo hacemos libremente. Consideremos la paradoja, por ejemplo, de los ofrecimientos hechos para que se rechacen. Cuando un tío mío rico me invita a un restaurante, los dos sabemos que él pagará la cuenta, pero de todos modos yo tengo que insistir un poco en que la compartamos: imagínense mi sorpresa si mi tío simplemente dijera: “Bueno, OK, pagála vos”.

Durante los caóticos años post-soviéticos del gobierno de Yeltsin en Rusia hubo un problema similar. Aunque las reglas legales se conocían, y en gran medida eran las mismas que bajo la Unión Soviética, la compleja trama de reglas implícitas, no escritas, que sostenían todo el edificio social, se desintegraron. En la Unión Soviética, si querías una mejor atención hospitalaria, digamos, o un departamento nuevo, si tenías una queja contra las autoridades, si te citaban en los tribunales o querías que tu hijo o hija fueran aceptados en una escuela del mejor nivel, conocías las reglas tácitas. Sabías a quién tenías que dirigirte o coimear, qué podías hacer y qué no. Después del derrumbe del poder soviético, uno de los aspectos más frustrantes de la vida cotidiana para la gente común fue que estas reglas tácitas se volvieron seriamente difusas. La gente sencillamente no sabía cómo reaccionar, cómo vincularse con las disposiciones legales explícitas, qué se podía pasar por alto y dónde funcionaba la coima. (Una de las funciones del crimen organizado fue proporcionar una especie de legalidad sustituta. Si tenías un pequeño negocio y un cliente te debía dinero, llamabas a tu protector de la mafia, que se ocupaba del asunto ya que el sistema legal del estado era ineficaz.) La estabilización de la sociedad bajo el reinado de Putin se debió mayormente al restablecimiento de la transparencia de las normas no escritas. Ahora, otra vez, gran parte de la gente vuelve a entender la compleja telaraña de las interacciones sociales.

En política internacional todavía no hemos llegado a esta etapa. Durante la década de 1990 un pacto no hablado regulaba la relación entre las grandes potencias occidentales y Rusia. Las naciones occidentales trataban a Rusia como una gran potencia, a condición de que Rusia no actuara como tal. ¿Pero qué ocurre si la persona a la que se le hace el ofrecimiento para que lo rechace en realidad lo acepta? ¿Qué ocurre si Rusia empieza a actuar como una gran potencia? Una situación así es verdaderamente catastrófica, una amenaza para todo el tejido de relaciones existente: como pasó hace cinco años en Georgia. Cansada de que sólo la trataran como a una superpotencia, Rusia actuó realmente como tal.

¿Cómo se llegó a esto? El siglo estadounidense terminó, y hemos entrado en un período en el cual se han ido formando múltiples centros de capitalismo global. En EE.UU., Europa, China y tal vez América Latina, también, los sistemas capitalistas se han desarrollado con orientaciones específicas: EE.UU. apoya el capitalismo neoliberal, Europa lo que queda del Estado de Bienestar, China al capitalismo autoritario, América Latina al capitalismo populista. Luego de que fracasara el intento de EE.UU. de imponerse como única superpotencia –el policía universal– se da ahora la necesidad de establecer las reglas de interacción entre estos centros locales en lo que hace a sus intereses en conflicto.

Es por esto que nuestra época es potencialmente más peligrosa de lo que puede parecer. Durante la Guerra Fría, las reglas de comportamiento internacional estaban claras, garantizadas por la locura –destrucción mutuamente asegurada– de las superpotencias. Cuando la Unión Soviética violó estas reglas no escritas al invadir Afganistán, pagó cara su transgresión. La guerra de Afganistán fue el comienzo de su fin. Hoy, las nuevas y las viejas superpotencias se están probando unas a otras, tratando de imponer su visión propia de las reglas globales, experimentando con ellas a través de sustitutos, que, por supuesto, son otras naciones y estados más chicos.

Karl Popper elogió cierta vez las pruebas científicas de las hipótesis, diciendo que, de ese modo, permitimos que nuestras hipótesis mueran en lugar nuestro. En las pruebas de hoy, los países chicos se lastiman y hieren en lugar de los grandes: primero Georgia, hoy Ucrania. Pese a que las argumentaciones oficiales son altamente morales y giran en torno a los derechos humanos y las libertades, la naturaleza del asunto queda clara. Los acontecimientos de Ucrania parecen algo similar a una segunda parte de la crisis de Georgia: la etapa siguiente de una lucha geopolítica por el control en un mundo desregulado y multicéntrico.

Definitivamente es momento de enseñar algunos modales a las superpotencias, viejas y nuevas, ¿pero quién lo va a hacer? Obviamente, sólo una entidad transnacional puede hacerse cargo: más de 200 años atrás, Immanuel Kant vio la necesidad de un orden legal transnacional basado en el surgimiento de la sociedad global. En su proyecto en procura de la paz perfecta escribió: “Dado que, más estrecha o más amplia, la comunidad de los pueblos de la Tierra se ha desarrollado tanto que una violación de derechos en un lugar se percibe en todo el mundo, la idea de una ley de ciudadanía mundial no es un concepto pretensioso ni exagerado.” Esto, sin embargo, nos lleva a lo que tal vez sea la “principal contradicción” del nuevo orden mundial (si podemos usar el viejo término maoísta): la imposibilidad de crear un orden político global que se corresponda con la economía capitalista global. ¿Qué pasa si, por razones estructurales, y no sólo debidas a limitaciones empíricas, no puede haber una democracia de alcance mundial o un gobierno mundial representativo? ¿Qué pasa si la economía de mercado global no se puede organizar directamente como una democracia liberal global con elecciones mundiales?

Hoy, en nuestra era de la globalización, pagamos el precio de esta “contradicción principal”. En política, las fijaciones de vieja data y las identidades culturales particulares, religiosas y étnicas sustanciales, han regresado con gran fuerza. Nuestro trance está definido hoy por esta tensión: la libre circulación global de commodities está acompañada por crecientes separaciones en la esfera social. Desde la caída del Muro de Berlín y el surgimiento del mercado global han empezado a surgir nuevos muros por todas partes, que separan pueblos y culturas. Tal vez la propia supervivencia de la humanidad dependa de resolver esta tensión.

©The New York Times
Traducción: Román García Azcárate

lunes, 20 de abril de 2015

DOS ESCRITOS DE CARLOS GAVIRIA DIAZ Y UN TEXTO DE RECONOCIMIENTO A SU PERSONA, IDEAS Y OBRA, POR PARTE DEL PROFESOR ALBEIRO PULGARIN



LA MORAL Y EL ESTADO DE DERECHO.

El Espectador agosto 9 de 2001
La moral y el Estado de derecho
Por: Carlos Gaviria Díaz
Una decisión es arbitraria cuando no obedece a reglas. Sólo al capricho de quien la observa. Por ejemplo, la del monarca absoluto, porque él mismo es la ley. Los súbditos no saben hoy cuál es el comportamiento censurable, expuesto al castigo, porque puede ser diferente del de ayer. Someter a reglas la actuación del gobernante, como lo está la del súbdito, es lo que el Estado de derecho se propone. Esa erradicación de la arbitrariedad en la relación de poder implica, entonces, la protección de la libertad de la persona, que sabrá en adelante qué implicaciones hay en el ejercicio de sus opciones. A esa certidumbre sobre la licitud o ilicitud de un hecho, se la ha llamado libertad seguridad. Y para precaver que cualquier comportamiento no vaya a ser tenido como ilícito, sino sólo el que resulte atentatorio de la convivencia, se les posibilita a todos los ciudadanos participar en la formación de la voluntad general. A eso se le llama libertad participación. Ambas libertades, que parecen exigirse mutuamente, se articulan en el Estado de derecho. La primera es el símbolo del liberalismo político y la segunda el de la democracia. Por eso al sistema que las armoniza se le conoce como demo-liberal.

Ahora bien: Si lo que está comprometido en tal empresa es la protección de la libertad de la persona, es claro que el propósito del Estado de derecho es altamente ético. Exquisitamente moral, si hacemos intercambiables esos conceptos. Pero el logro de esa finalidad está supeditado, precisamente, a la vigencia del derecho como sistema de normas objetivo, cuyo contenido puede ser evaluado por cada persona desde la perspectiva de lo que ella juzga acorde con la idea que tenga de lo bueno, sin que de ese juicio dependa la validez ni la capacidad de obligar inherente a las normas jurídicas. Por eso el derecho positivo condensa la moralidad prescrita para una sociedad liberal y democrática.

Esta tesis la expresó el expresidente Eduardo Santos a modo de respuesta a la afirmación hecha por el doctor Laureano Gómez en su discurso de posesión como presidente de la República, en el sentido de que gobernaría teniendo como pauta la moral. La pregunta obvia dentro de una sociedad pluralista es ésta: ¿con la moral vista desde cuál perspectiva? Porque es evidente que el enjuiciar una conducta como lícita o ilícita desde un punto de vista moral puede dar lugar a controversia y ¿quién puede establecer con autoridad de parte de quién está la razón? ¿El gobernante? Entonces regresamos a la arbitrariedad que el Estado de derecho se ha propuesto erradicar. ¿Cada uno según su propio criterio? Entonces estamos en la anarquía.

Lo anterior no significa, en modo alguno, que en una sociedad liberal y democrática la moral individual tenga un valor subalterno. Yo puedo dar testimonio de ella, cuando la encuentro en conflicto con las normas jurídicas, exponiéndome a las consecuencias que éstas establecen para quienes no las acatan. Y si tengo en alta estima la moral que profeso, afrontaré con dignidad el contratiempo, sin argüir que mi “verdad” está por encima de cualquier juicio ajeno. Ni, mucho menos, que soy la encarnación misma de la moral social, porque para saber ésta en qué consiste, carecemos de un criterio de identificación objetivo como el que nos permite saber cuál es el derecho vigente. Por esa razón en un Estado de derecho, laico y pluralista, nadie está habilitado para proclamarse depositario de “verdades morales eternas”. Puede, desde luego, observarlas y vivirlas a plenitud, pero no prescribirlas para quienes no las comparten.


LAS UTOPIAS DE LA CONSTITUCION

El Espectador julio 12 de 2001

Las utopías de la Constitución

Por: Carlos Gaviria Díaz
Como uno de los más serios cargos que a menudo le formulan a la Constitución de 1991, no sus críticos sino sus malquerientes, consiste en que “es muy utópica”, vale la pena hacer una digresión sobre el asunto. Empiezo preguntando: ¿y es que podría no serlo? Y respondo provisoriamente: ¡imposible! Veamos por qué.

Karl Mannheim (**), quien se ocupa del fascinante tema de la utopía, afirma –y justifica su aserto– que ella no es lo mismo que el sueño candoroso o la fantasía desbordada sobre una sociedad óptima (inalcanzable), sino que presupone una drástica contradicción con la realidad presente. Lo que pretende es trascender una situación histórica, buscando ingredientes que en ella se echan de menos. De acuerdo con su sentido etimológico, es lo que no tiene lugar, pero puede llegar a tenerlo, y parece deseable que lo tenga. En ese sentido, ¿cómo podría no ser utópica la Constitución de 1991 expedida, precisamente, para tratar de erradicar lastres incompatibles con la vida civil y superar carencias vergonzosas?

Con ejemplos puede entenderse mejor lo que digo. Creo que tres bastan: 1. El artículo primero establece que la solidaridad es uno de los fundamentos del Estado colombiano. Si el principio tuviera plena vigencia entre nosotros, sería no sólo innecesario sino redundante que la Constitución lo reiterara. Pero el constituyente juzgó conveniente proponerlo como una meta altamente deseable, en contrapunto con el egoísmo generalmente reinante. ¿Estuvo, por eso, descaminado el constituyente? Me parece que no. 2. El inciso primero del artículo 13 reproduce el dogma político de la igualdad originaria de todos los hombres ante el derecho. Pero el segundo, propone como meta una igualdad efectiva que el Estado debe buscar, promoviendo las condiciones propicias y adoptando medidas en favor de grupos discriminados o marginados. Perseguir ese propósito implica el reconocimiento de que no se ha alcanzado, pero que resulta valiosa su prosecución: ¿es insensata la directiva impartida? Francamente pienso que no. ¿Es utópica? Creo que sí y allí radica su valor. 3. El artículo 22 (quizás único en el mundo), dispone que “La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”. ¿Qué pretendió el constituyente de 1991 con esa directiva que pone de mal humor a los más conspicuos exponentes de la ortodoxia constitucional? Algo tan simple como esencial: hay que alcanzar la paz (meta aún lejana), porque ella es la condición para que el ambicioso catálogo de derechos fundamentales, económicos, sociales y culturales no sea literatura huera. Porque en medio de la violencia inclemente que nos abruma, nadie puede afirmar su condición de sujeto moral, titular de derechos y destinatario de obligaciones, que el propio Estado no está en capacidad de garantizar ni de exigir. ¿Utópico? Claro que sí. Pero, ¿cómo prescindir de esa utopía? Paradójicamente, es el más honesto realismo el que la señala como inevitable.

(*) Ideología y utopía. F.C.E.

cgaviria@cable.net.co


* (*) Ideología y utopía. F.C.E.


CARLOS GAVIRIA POSTUMO 

Por : Albeiro Pulgarin 


NOS VAMOS…UN MARZO DE VIAJEROS

Agonizando el último día del tercer mes del 2015, se ausenta en lo corpóreo una personalidad de esas que el buen sentido identifica como paradigma de una sociedad presente y futura. Al individualizar estos sentimientos en un nombre – CARLOS GAVIRIA DIAZ - se limita su potencial humano transferido en diferentes escenarios de la academia, entendida  como la matriz del pensamiento científico, filosófico, artístico, jurídico y político, razón de ser de la cultura. Estas virtudes se deducen del testimonio del jurista que hoy concita a sus recuerdos, trayendo a la memoria la respuesta dada en una de sus entrevistas, cuando le preguntaron sobre que leía: Leo, respondió, historia, literatura, filosofía, de vez en cuando derecho.

La fuerza axiológica de esta confidencia, la ratifica la aplicación de esta visión holística del mundo en la práctica  pedagógica ya en la educación formal o en la informal; como pedagogo de la primera, el alma mater de Antioquia, lo inicio y él también la nutrió no solo del saber, sino del conocimiento del conocimiento, como consta en su escrito Mito o logos;  misión que trascendió los escenarios inter-universitarios, para encontrar como receptores de esas enseñanzas a una generación de discípulos, ciudadanos que no contestaron a lista, porque  su pensamiento, más allá del aula les transmitió un espíritu no solo renacentista, sino proyectado al panorama desafiante del siglo XXI .

La actitud y comportamiento propedéutico del servidor público Gaviria Díaz, se verifican en su proyecto de vida; sus pasadas y recientes jornadas históricas las dedicó a enaltecer dos ramas del poder público, con más relevancia en la jurisdiccional que en la legislativa. En la ejecutiva, representa para el país otra aspiración en una sociedad demandante de un nuevo concepto del hombre, la economía, la naturaleza y el estado, al aceptar participar en un debate electoral - ética y estéticamente muy distante de sus convicciones sobre el régimen - como candidato presidencial y logra visibilizar, a más de dos millones y medio de sufragantes, conscientes de su destino. No es habitual que desde el  establecimiento se reconozca (por no alcanzar los números exigidos por la cifra tres veces inferior al recaudo electoral de quien fue declarado presidente) la misión de un candidato a quien su proyecto de vida lo excluye de la sentencia maniquea entre ganador o perdedor. 

Su estirpe de formador de ciudadanía, no declina ante los cantos de sirena de los dioses del descanso y el relajamiento a que incita una jubilación; culminada su función pública, emprende la creación y cualificación del sujeto como categoría fundante y fundada de un modelo político idóneo, en métodos y medios para la eficacia de la dignidad humana, en los términos de la proclama del artículo primero de la carta, principio fundamental reconocido y llevado a la práctica por el jurista. En este propósito asume un protagonismo en la raíz epistemológica y organizativa del estado social de derecho: La sociedad civil. 

domingo, 5 de abril de 2015

INFORMACIÓN SOBRE EL CONTENIDO DE LOS TEXTOS DE COMPILACIÓN ELABORADOS POR GECIPAP.

Por sugerencia de algunos de los lectores del Blog de Gecipap, se relacionan a continuación los articulos que están contenidos en los trabajos de compilación del Grupo ( los textos se pueden consultar en la sección del Blog titulada : Producción Academica Gecipap Colectiva, la cual se encuentra en la columna de la derecha )

Nota : No se contabilizan las investigaciones ya realizadas ( tres investigaciones, ver Blog de Gecipap ) ni los proyectos por realizar ( dos proyectos, ver pagina Web de Redcipap )

1. Escritos sobre Administración Publica .

    a ) " Administración publica para el desarrollo integral : una cuestión de interes publico. "
    b) " El proceso de la descentralización territorial en Colombia "
    c) " ¿ Nueva gestión publica. La nemesis de lo publico en Colombia ?
    d) " Administración local : Municipio de Sahagun, periodo 1.988 - 2.007 "

2.  Escritos sobre Administración Local y Regional.

    a ) " El desarrollo local en los procesos de internacionalización de las ciudades : el escenario
         futuro de la ciudad region del Valle de Aburra. "
    b ) " Gobierno local por politicas publicas : posibilidades y restricciones para los municipios
         colombianos. "
    c)  " Vigencia de las propuestas del plan estrategico de Antioquia - Planea - en el plan de
         desarrollo de Antioquia - Antioquia para todos. Manos a la obra - 2.008 - 2.011 "
    d)  " Administración autonoma de los territorios indigenas en Colombia : pluralismo y derechos
         colectivos. "
    e) " Desarrollo local en las regiones fronterizas : una mirada comparativa entre la frontera
        norte de Mexico y la frontera Colombo - Venezolana. "

3.  Aportes teoricos al estudio del poder constituyente.

    a) " Sobre los discursos del poder constituyente. "
    b) " La ineficacia constitucional, la autodeterminación y la participación democratica. "
    c) " Poder constituyente y transformación politica. "
    d) " Asambleas constituyentes territoriales : una alternativa legitima de participación
        democratica en Colombia. "

4.  Escritos sobre Teorias Politicas.

   a) " Hannah Arendt : la politica como elemento fundamental y horizonte etico de la conducta
       humana. "
   b) " Las ideas fundamentales de John Rawls y algunos aspectos de la critica de
       Chantal Mouffe. "
   c) " Hegemonia y pluralismo : el socialismo sin garantias de Ernesto Laclau y
       Chantal Mouffe. "
   d) " Legitimidad, legalidad y excepcionalidad : realismo politico de Schmitt aplicado en
       Colombia ( 2.002 - 2.010 )
   e) " En torno a la politica y la guerra : reflexión a partir de la obra - De la guerra - de Carl
       Von Clausewitz.
   f) " Algunas reflexiones sobre - La paz perpetua - de Immanuel Kant.
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viernes, 13 de marzo de 2015

NUEVO TEXTO COLECTIVO DEL GRUPO GECIPAP

ESCRITOS SOBRE TEORIAS POLITICAS

En la columna derecha del Blog de Gecipap, en la sección titulada : " Producción academica Gecipap Colectiva " se puede encontrar el link para acceder al texto : " Escritos sobre Teorias Politicas " Dicho texto pertenece a la linea de investigación titulada : " Teorias Politicas y Pensamiento Administrativo Publico "
Las otras lineas de investigación en las que se ha estado trabajando de tiempo atras, son :
a) Ciencia Politica, Administración Publica, Gestion Publica y Politicas Publicas.
b ) Politica y Ordenamiento territorial.

Sin contabilizar las 3 investigaciones realizadas ( las cuales pueden ser consultadas en la misma sección de la columna derecha del Blog, a saber : a) Descentralización politica y gestión publica en los municipios  del sur del Area Metropolitana del Valle de Aburra 2.004 - 2.007, b) Administración Publica y procesos de internacionalizacion de ciudades. Medellin 1.998 - 2-010, c) Ciencia Politica y Administracipon Publica : relaciones y complementariedades. Propuesta de creacion de una red de investigacion interinstitucional con operatividad en Medellin y Antioquia ) ni otros 2 proyectos por realizar ( los cuales pueden ser visualizados en la pagina Web de Redcipap, a saber : a) Implementación de la carrera administrativa en Colombia : el caso del Municipio de Medellin, b) La oferta estatal de institucionalidad participativa en Colombia ) los trabajos de compilación que se le sumarian a este nuevo texto son :

1. Escritos sobre Administración Publica.
2. Escritos sobre Administración Regional y Local
3. Aportes Teoricos al Estudio del Poder Constituyente

Los articulos que estan compilados en este nuevo texto, son :

1. Hannah Arendt : la politica como elemento fundamental y horizonte etico de la condición humana.
2. Las ideas fundamentales de John Rawls y algunos aspectos de la critica de Chantal Mouffe.
3. Hegemonia y Pluralismo : el socialismo sin garantias de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe.
4. Legitimidad, Legalidad y Excepcionalidad : el realismo politico de Carl Schmitt
 aplicado en Colombia ( 2.002 - 2.010 )
5. En torno a la politica y la guerra : reflexión a partir de la obra " De la guerra "
 de Carl Von Clausewitz.
6. Algunas reflexiones sobre : " La paz perpetua " de Immanuel  Kant.

sábado, 3 de enero de 2015

SOBRE PALESTINA ( varios textos )


La soledad de Palestina
La soledad actual de los palestinos demuestra cómo esa era apenas una de las tantas dificultades que tienen que enfrentar para sobrevivir. El derecho elemental de tener un Estado Palestino, al igual que existe el israelí, es bloqueado por EE.UU. en el Consejo de Seguridad y la ONU no hace nada.
Por Emir Sader
http://www.telesurtv.net/articulos/2014/07/10/la-soledad-de-palestina-4583.html

"Lo más difícil es ser víctima de las víctimas", decía Edward Said, para expresar una de las dimensiones de los obstáculos que encuentran los palestinos para luchar contra la ocupación israelí de sus territorios.

La soledad actual de los palestinos demuestra cómo esa era apenas una de las tantas dificultades que ellos tienen que enfrentar para poder sobrevivir. El derecho elemental, aprobado hace décadas por las Naciones Unidas, de tener un Estado Palestino, al igual que existe el Estado de Israel, es bloqueado por el voto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad y la ONU no hace nada para cambiar tal actitud.

Palestina sigue siendo dos territorios discontinuos –Cisjordania y Gaza–, el primero descuartizado por los muros, violado por asentamientos judíos y ocupado militarmente. Gaza, cercada y atacada cada tanto, impunemente. No existe como Estado y se intenta que deje de existir como territorios aislados, al hacer que sea económicamente inviable y humanamente insostenible.

Todos debieran ir a Palestina –a Cisjordania, y si lo logran, también a Gaza– para tener idea de lo que es vivir bajo ocupación de un ejército racista. Para ver lo que significan cotidianamente los muros, que separan a vecinos, a parientes, a niños que antes jugaban juntos en la calle. Cómo las señoras palestinas tienen que caminar kilómetros para poder cruzar hacia el otro lado, sometidas al arbitrio de jóvenes militares racistas de Israel, que controlan los pasos.

Para ver cómo ese mismo tipo de jóvenes sale por las noches, protegido por fuerzas militares de Israel, para destruir bienes de los palestinos, incluidos olivares, que tardan un siglo para crecer. Que tiran basura en calles de los palestinos, quienes tienen que poner redes de protección para defenderse.

Para sentir cómo los palestinos son atacados también en su orgullo, en sus espacios mínimos de vida, hay que ir a Palestina: a Cisjordania y, de ser posible, a Gaza.

Nada de todos estos sufrimientos justifica acciones violentas, aunque uno piensa, cuando está allá, ¡cómo hacen los palestinos para no reaccionar al terrorismo cotidiano que se ejerce en contra de ellos